miércoles, 13 de mayo de 2009

El Mito de Hercules

Introducción:

Esta historia trata de la vida de Hércules, un héroe hijo de la princesa Alcmena y del dios Zeus, el cual la había engañado tomando la figura de su marido, Anfitrión.
Entonces, Hera, esposa de Zeus, para vengarse de la infidelidad de su marido quería deshacerse de Hércules. Una vez a medianoche, cuando era un bebe y dormía junto a su hermano Ificles, Hera entró en su habitación y puso dos grandes serpientes en su cuna. Al despertarse y ver a estos animales, Ificles comenzó a llorar pero Hércules no se asustó y cogió a las serpientes y las estranguló.

Cuando Hércules ya era mayor y no había ningún otro héroe que lo venciese, Hera que le tenía un enorme rencor, decidió acabar con él por si misma y para ello, le dio un veneno que le hizo perder el juicio. Este a causa de su locura, mató a su mujer e hijos y, cuando se dio cuenta de lo que había hecho decidió matarse. Pero la diosa Atenea, evito que lo hiciera. Cuando Zeus se enteró de lo sucedido, obligó a Hera que le devolviera la razón. Pero, Hércules había cometido un crimen, así que fue castigado a servir como esclavo durante doce años, a Euristeo, el rey de Micenas. Éste era muy miedoso y temía que Hércules le quitará el trono, por ello deseaba deshacerse de él, así que le mandó a que realizará doce trabajos muy peligrosos, estos son los llamados “los doce trabajos de Hércules”, los cuales fueron llevados a cabo valientemente por Hércules.

Los Doce Trabajos de Hercules:

El primero de ellos consistía en matar a león de Nemea, que era una fiera enorme y con una piel muy dura, que tenía aterrorizado a toda la gente. Hércules iba muy bien armado y se alojó en casa de un pastor, llamado Malorco, el cual le acompañó al la cueva donde se encontraba el león. Al verlo, Hércules comprobó que sus armas no le servirían para acabar con él; así que pensó un plan para ello. Al fin consiguió matarlo y después se vistió con la piel del animal y llevó el cadáver ante Euristeo, el cual se quedo aterrado.


El segundo trabajo que le mandó fue matar a la hidra de Lerna. Hércules hizo el viaje junto a su sobrino Yolao. Cuando llegaron al sicomoro donde se encontraba, no estaba pero de pronto apareció enroscado a los pies de Hércules. Éste la golpeaba con su espada y le cortaba las cabezas, pero de la herida volvían a salir más y de la sangre que caía en la tierra nacían escorpiones y serpientes. Entonces, mandó a Yolao que incendiará el bosque, y de ese modo mientras Hércules luchabas con el monstruo él aplicaba a las heridas tizones de fuego para que dejaran de brotar nuevas cabezas. De esta forma consiguió matar a la hidra, y algunos testigos que la habían visto muerto, se lo contaron a Euristeo, que se quedó de piedra.


Euristeo le mandó otro trabajo, que le trajera vivo al jabalí de Erimanto. Durante su viaje Hércules estaba muy desilusionado porque pensaba que sería imposible realizar este trabajo. La dios Atenea lo ayudó dándole una cadena de metal con la que amarrar las patas del jabalí y poder llevarlo hasta Micenas. Al cabo de unos días, se presentó con el animal ante Euristeo que se puso furioso y le ordenó que se lo llevará de allí, y lleno de miedo se escondió en su tinaja.

Después de mucho pensar en la prueba que debía proponer a Hércules, decidió pedirle que capturará a la cierva de Cerinia, sin decirle si debía llevarla viva o muerta. Como este hermoso y extraño animal estaba consagrado a la diosa Ártemis, si la mataba sería duramente castigado por la diosa. Después de estar persiguiéndola cerca de un año, una tarde que se detuvo a beber en el río Ledón, Hércules la hirió con una flecha y la capturó. Mientras la llevaba a Micenas, se le apareció Atenea y su hermano Apolo, y le acusaron de querer matar a un animal consagrado a la diosa. Pero, Hércules se disculpó diciendo que Euristeo le había mandado capturarla. Así, que los dioses, se convencieron y le devolvieron la cierva y le dejaron continuar su camino. Al ver, Euristeo a Hércules con la ciervo, quedó muy asombrado y con ganas de renunciar a tenerlo como esclavo, pero no podía ya que era un mandato de los dioses.

La próxima tarea que le encomendó fue limpiar los establos del rey Augías, los cuales eran enormes y hacía anos que no se limpiaban, por lo que acumulaban gran cantidad de estiércol. Hércules prometió a Augáis que los limpiaría en tan sólo un día. El rey pensó que estaba loco, así que hizo un pacto con él: si conseguía realizar el trabajo le daría la décima parte de sus rebaños. Hércules llevó a cabo la tarea, pero Augías no cumplió lo pactado. Entonces, su hijo Fileo, lo llevó a juicio, declarando a favor de Hércules. Pero, su padres no quería cumplir su promesa y desterró a su hijo y a Hércules. Más tarde, Hércules hizo que Augías se arrepintiera y que colocará a Fileo en el trono.


El sexto trabajo que le mandó consistió en capturar el toro de Creta y que se lo llevará para encastar su ganadería. Cuando Hércules, se lo llevó, Euristeo asustado se metió en su tinaja y le ordeno que soltará al toro.

Para Euristeo mandarle nuevos trabajos a Hércules era cada vez más difícil, ya que solo había conseguido que se hiciera con sus hazañas cada vez más famoso. Así que, consultó el caso con uno de sus consejeros, uno de los cuales le dio la idea de mandarle liberar la ciudad de Estínfalo de las aves que están en un bosque cerca del río. Éstas eran miles de aves terribles, con picos, garras y plumas de bronce, que devoraban cosechas y personas.
Hércules cuando llegó a Estínfalo, estuvo a punto de regresar y admitir su fracaso, pero apareció Atenea y le entregó unas grandes castañuelas de bronce forjadas por el dios Hefesto. Con el ruido que provocaban estos objetos las aves se alejaron de la ciudad. Cuando regresó a Micenas, encontró allí a algunas de estas aves y a Euristeo aterrorizado por ello.
Otro trabajo que realizo, acompañado de un grupo de jóvenes voluntarios fue ir a Tracia y apoderarse de las yeguas del rey Diomedes y llevárselas a Euristeo. Sin embargo, Diomedes fue para recuperarlas y entabló una batalla con Hércules en la que fue derrotado y muerto. Después, se dirigió a con la yeguas a Micenas.

A Admete, hija de Euristeo se le antojó el cinturón de Hipólito, así que Euristeo mandó a Hércules que lo consiguiera. Éste se embarco en una nave junto a jóvenes voluntarios para dirigirse al país de las Amazonas, donde vivía la reina Hipólita. Cuando llegó ésta salió a recibirlo, pues conocía sus hazañas, y el quedó sorprendido. Hércules le contó el motivo de su viaje y ella le prometió entregarle su cinturón, y lo invitó a pasar unos días con ella. Entonces, Hera para vengarse, hizo correr la voz de que el héroe la había rapatado y las Amazonas armadas fueron a liberarla. Al verse atacado hizo prisonera a Menipa, hermana de Hipólita, y estableció un acuerdo con la reina: dejaba libre a su hermana a cambio de que le entregará su cinturón. Al fin lo consiguió y se lo llevó a Euristeo, quien se puso muy alegre.

El rey estaba satisfecho de las últimas actuaciones de su esclavo, así que se propuso mandarle misiones del las que él sacase algún provecho. Esta vez, le pidió que matará al gigante Gerión y le robará sus ganados. Hércules viajo hasta Eritia, donde vivía Gerión, con sus rebañso de bueyes y vacas, vigilados por el vaquero Euritión y Ortro, un perro de dos cabezas. Cuando llegó a esta ciudad, golpeó a los guardianes de los rebaños y se apoderó de ellos. Al ver esto, Menester, un pastor de Hades avisó a Gerión, quien luchó contra Hércules perdiendo su vida. Por último, emprendió el viaje a Micenas llevando los rebaños, pero durante el viaje tuvo que enfrentarse a intentos de robo del ganado y perdió algunas reses. Pero al final, pudo entregar lo que le quedaba de los rebaños de Gerión a Euristeo.

Una de las últimas tareas que le encargo fue robar las manzanas de oro del Jardín de las Hespéridas. Estas manzanas eran de Hera, a la que se las había regalado Gea, con motivo de su boda con Zeus, y estaban vigiladas por un dragón de cien cabezas y por las ninfas de Hespérides, en un jardín situado en el monte Ciltis.
Para llegar a este jardín Hércules tuvo que pasar por muchas situaciones peligrosas, hasta llegar a luchar con el dragón y derrotarlo. Cuando consiguió las manzanas y se las llevó a Euristeo y le contó que las Hespérides le habían dicho que los dioses no consentirían que las manzanas estuvieran fuera de allí, el rey se las regalo. Pero Hércules se las entregó a Atenea, para que las devolviera a su lugar.

El duodécimo y último trabajo que Euristeo mandó a Hércules fue una tarea que considero imposible que saliera con vida de ella. Ésta fue que bajase a los infiernos, se apoderase del Can Cerbero y se lo trajera a él. El Can Cerbero era el guardián de los Infierno, el que impedía la entrada y salida de los Infiernos. Hércules se dirigió al mundo subterráneo y allí encontró a Hades, a quien pidió que le dejara llevarse al Can Cerbero. El dios le dijo que podía hacerlo pero sin utilizar armas, y el que resultará vencido se quedaría a disposición del ganador. Hércules consiguió vencer al animal y cuando se presento ante Euristeo llevando al perro infernal, el rey se metió en su tinaja gritándole que ya habían terminado sus trabajos, que ya no era su esclavo y pidiendo que se marchara de allí.Finalmente, el Can Cerbero fue devuelto al reino de los muertos y Hércules se despidió de Euristeo y por fin quedó en libertad.

Opinión Personal Sobre el Mito:

La historia de los trabajos de Hércules me ha parecido interesante y entretenida.Uno de los aspectos que más me han llamado la atención ha sido alguno de los personajes que aparecen, por sus nombres y sus descripciones. También la imaginación para crear algunas de las situaciones y lugares que se dan en el relato.
Bibliografia:

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